Jack Ryan

No sabemos si Tom Clancy, creador del famoso analista de la CIA Jack Ryan, aprueba realmente esta serie, o si se ha limitado a recibir de buen agrado un suculento cheque por los derechos de propiedad intelectual y sonreír en las fotos. Pero antes de hablar de la serie en cuestión debemos dejar clara una cosa: esta no está basada en ninguno de los libros de Clancy, tan solo le han puesto el nombre al protagonista… que al menos sigue siendo analista de la CIA. Es una buena fórmula para vender una ficción; te aseguras llegar a tu público objetivo y crear cierta expectación en torno a la producción. No es algo nuevo, al parecer la quinta entrega de Die Hard (La Jungla de Cristal) surgió de un guión de película de acción cualquiera, hasta que alguien vio que cambiando cuatro cosas y fichando a Bruce Willis podían ponerle el sello Die Hard y duplicar la recaudación en taquilla.

Y ahora tenemos a Jack Ryan. Como diría el gran Troy McClure: «Tal vez me recuerden de otras películas como La caza del Octubre Rojo, Juego de Patriotas o Peligro Inminente«. Y así seguiremos recordando al bueno de Ryan, porque esta serie no es una serie para recordar.

De entrada el argumento parece más sacado del guión de un largometraje, que haya sido ampliado artificialmente para sacar adelante ocho capítulos, que el que cabría esperar de una buena serie de acción. Esto hace que la trama (terroristas por allí, policías y agencias de inteligencia por allá…) se vuelva algo plana cuando no predecible.

El casting es un punto y aparte.

Repasemos los actores que han dado vida a Jack Ryan en el cine: Alec Baldwin, Harrison Ford (en dos ocasiones), Ben Affleck (que debe tener un muy buen agente) y Chris Pine (en el único film que no estaba basado en ninguna de las novelas de Tom Clancy).

En esta ocasión el elegido ha sido John Krasinski, que pudo estar muy bien en The Office, pero está visto que no se maneja con soltura más allá de ciertos papeles cómicos. Tiene cara de niño bueno, con su punto de travesura pero sin maldad, de alumno aplicado y de buen colega, pero no te lo imaginas en la CIA haciendo otra cosa más que llevar tarta para todos sus compañeros el día de su cumpleaños y, como mucho, tontear de un modo sano con alguna de sus compañeras de trabajo. Estamos de acuerdo en que uno de los atractivos de Ryan fue siempre el de ser un mero analista convertido en agente de campo contra su voluntad, ser un pez fuera del agua. Pero Krasinski no termina de dar el papel.

Por otro lado también tenemos en el reparto a Timothy Hutton, que sin hacer nada del otro mundo está bastante solvente. Buen actor (ganó un Óscar con veinte años por su papel en Ordinary People), aunque siempre da la impresión de que podría aportar algo más.

No animaremos a nadie a no verla, pues la serie ofrece casi todo lo que promete, si bien no en las dosis que cabría esperar. Es entretenida y tiene sus dosis obligadas de acción; por contra no llega a enganchar como debería hacerlo una serie de acción y suspense que lleve por título Jack Ryan. Veremos si la segunda temporada, esperada para mediados de 2019 y que tendrá (según los productores) más de thriller y menos de lucha antiterrorista, mejora y nos acerca más al personaje que esperamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *